El verano queda atrás y los días comienzan a cambiar de ritmo. El equinoccio de otoño marca ese momento del año en que el día y la noche tienen una duración prácticamente igual y, para muchos viajeros, es la excusa perfecta para armar las maletas y vivir experiencias diferentes.
México tiene destinos espectaculares para disfrutar esta temporada, desde ciudades coloniales hasta bosques, zonas arqueológicas y pueblos mágicos.
Si estás buscando una escapada para darle la bienvenida al otoño, aquí van tres opciones que valen muchísimo la pena.
CHICHÉN ITZÁ: UN ESPECTÁCULO RODEADO DE MAGIA

Si hablamos del equinoccio de otoño en México, es obligado mencionar Chichén Itzá.
Durante esta época, la orientación de la pirámide de Kukulcán permite observar un fenómeno de luz y sombra que tradicionalmente se asocia con el descenso de la serpiente emplumada por las escalinatas del templo. La experiencia es mágica.
Más allá del fenómeno astronómico, visitar este sitio arqueológico es una oportunidad para conocer uno de los grandes tesoros de la civilización maya.
El Castillo, el Gran Juego de Pelota, el Templo de los Guerreros y el Cenote Sagrado son algunos de sus principales atractivos.
Eso sí, hay que tomar en cuenta que durante los días cercanos al equinoccio suele haber muchísima gente. Lo mejor es planear la visita con anticipación, llevar ropa fresca, agua, protector solar y, de ser posible, llegar temprano.
SAN MIGUEL DE ALLENDE: OTOÑO ENTRE CALLES COLONIALES

Para quienes prefieren combinar cultura, gastronomía y descanso, San Miguel de Allende es una gran apuesta. En otoño, sus calles empedradas y plazas adquieren un ambiente especialmente agradable para caminar sin prisas.
El centro histórico es el corazón del viaje. La Parroquia de San Miguel Arcángel, el Jardín Principal, el mercado de artesanías y sus numerosas galerías son paradas obligadas.
También puedes aprovechar para disfrutar la gastronomía local en alguno de sus restaurantes o consentirte con una experiencia de spa. ¡México se vive, se celebra y se disfruta!
Una de las ventajas de elegir San Miguel para vivir el equinoccio de otoño es que puedes disfrutar de muchas actividades en un ambiente super relajado y con un clima ideal.
Puedes comenzar el día con un recorrido cultural, disfrutar una buena comida y terminar contemplando el atardecer desde alguna terraza. Suena bien, ¿no?
VALLE DE BRAVO: NATURALEZA, BOSQUE Y AIRE FRESCO

Si lo tuyo es respirar aire puro, Valle de Bravo, en el Estado de México, es otra excelente alternativa. La llegada del otoño invita a disfrutar sus bosques, la montaña y el espectacular lago que domina el paisaje.
Aquí puedes disfrutar actividades acuáticas, caminar por las callecitas empedradas del centro, visitar la Cascada Velo de Novia, recorrer los alrededores a caballo o simplemente sentarte a disfrutar del paisaje.
Además, Valle es una buena opción para una escapada romántica o un fin de semana con amigos o familia. Una cabaña entre árboles, una caminata por el bosque y una tarde tranquila junto al lago pueden ser justo lo que necesitas este otoño.
